Según la reputada web crash.net, la situación provocada con el escándalo sexual protagonizado por Max Mosley, y los resultados de la votación de hoy en la Asamblea General Extraordinaria podrían provocar una profunda crisis en la FIA.
El caso es que muchos de los grandes club automovilistas, como el AAA norteamericano, la ADAC alemana, además de otros, podrían haber amenazado con dejar su participación en la Federación, con lo que el negocio de la Formula 1 podría verse profundamente afectado.
Así las cosas, ya hay algunas voces como la del ex-campeón Damon Hill, que insisten en la necesidad de la marcha de Mosley, cosa que le invita a hacer al final de esta temporada, maquillando de esta manera los motivos reales de su dimisión. Lo cierto es que Hill tampoco es demasiado objetivo, ya que en su rol de Presidente de la Asociación de Pilotos de carreras Británicos defiende la candidatura de Sylverstone para retener el GP de Gran Bretaña más allá del actual contrato vigente hasta 2009. Conocida es la intención de Ecclestone de llevar el evento británico a otro circuito, mejorando así sus ingresos; cosa que Mosley parece respaldar.
Así pues, la guerra abierta por el control de la FIA puede acabar en una interesante guerra política para ver quien se lleva el gato al agua.
Iremos siguiendo los acontecimientos en los próximos meses sobre este tema, que seguro dará mucho juego
El caso es que muchos de los grandes club automovilistas, como el AAA norteamericano, la ADAC alemana, además de otros, podrían haber amenazado con dejar su participación en la Federación, con lo que el negocio de la Formula 1 podría verse profundamente afectado.
Así las cosas, ya hay algunas voces como la del ex-campeón Damon Hill, que insisten en la necesidad de la marcha de Mosley, cosa que le invita a hacer al final de esta temporada, maquillando de esta manera los motivos reales de su dimisión. Lo cierto es que Hill tampoco es demasiado objetivo, ya que en su rol de Presidente de la Asociación de Pilotos de carreras Británicos defiende la candidatura de Sylverstone para retener el GP de Gran Bretaña más allá del actual contrato vigente hasta 2009. Conocida es la intención de Ecclestone de llevar el evento británico a otro circuito, mejorando así sus ingresos; cosa que Mosley parece respaldar.
Así pues, la guerra abierta por el control de la FIA puede acabar en una interesante guerra política para ver quien se lleva el gato al agua.
Iremos siguiendo los acontecimientos en los próximos meses sobre este tema, que seguro dará mucho juego
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